Un videojuego senegalés ecofriendly hace furor en Africa
hace 11 meses.

Se llama “Clean my beach”, y la empresa desarrolladora promete plantar un árbol por cada jugador que supere la mayor puntuación.



El juego es simple. En Clean my Beach, hay una playa paradisíaca contaminada por botellas de plástico, sandalias, neumáticos e incluso barbijos. Pero allí también hay una mano que ofrece tirar todo eso a un tacho de residuos, para limpiarla y que los animales vuelvan a su hábitat natural.

Cuando se sube de nivel, van desbloqueándose nuevos animales que regresan a la playa, desde caracolas, erizos y estrellas de mar a gaviotas, tortugas, defines y ballenas, entre muchos otros. Además, los residuos van a parar a una recicladora y se convierten en nuevos objetos reutilizables. 

 

Hasta ahí es un juego más, disponible para Android e IOS, si no fuera porque esta desarrolado por una empresa seneaglesa que ya ha embocado otros dos títulos con temática africana que arrasaron: Da’karapid, un juego de carreras con el «car rapide» que tiene como protagonista al colorido e icónico autobús del transporte público en Senegal, y el Afro Juggle Challenge, un juego de fútbol que es un fenómeno de masas en África.

 

La empresa se llama  Kayfo (“ven a jugar” en la lengua wolof) y fue creada en junio de 2019 en Dakar a fin de utilizar los videojuegos para concientizar sobre temáticas africanas de una manera positiva. Los juegos que crean van dirigidos a teléfonos inteligentes y tabletas, porque son los aparatos más accesibles para los senegaleses. Son sólo siete personas, todas senegalesas menos su fundador, el francés Julien Herbin que trabajó 12 años en Ubisoft. 

«Por lo que sé, somos el único estudio profesional dedicado exclusivamente a los videojuegos en Senegal. A menudo hay algunas iniciativas de jóvenes estudiantes que han hecho buenos juegos. Pero, en mi opinión, estos jóvenes no van demasiado lejos por la falta de medios, de conocimiento de la industria y del tiempo que es necesario invertir en el proyecto. Si sus proyectos estuvieran mejor acompañados, terminarían siendo un juego comparable a los que se hacen en otros lugares», dice Herbin. Por eso, el juego es gratuito pero se apoya de publicidad para lograr el financiamiento del pequeño estudio. 

 

Además, como una manera de plasmar concretamente la conciencia ecologica, Kayfo se ha asociado con Ecolibri Senegal, una asociación socioambiental dedicada a reverdecer los espacios públicos de la capital senegalesa, plantando árboles.  Cada mes Kayfo plantará un árbol en nombre de la persona que haya logrado la mayor puntuación, (el primero fue un jugador que vive en Canadá)

 

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